Creemos que existen muchas maneras de realizar proteccionismo, al realizar tan loable tarea no hay que perder el objetivo principal ( darle bienestar a ese perro abandonado).
Si no podemos por falta de espacio o tiempo adoptar un perro abandonado hay muchas otras maneras de poder ayudarlos, ofrecer nuestra participación voluntaria a una institución ya establecida, colaborar económicamente de acuerdo a nuestras posibilidades por mínima que sea (por ejemplo M.A.P.A. tiene un sistema de donación voluntaria mensual que va de los $5.- en adelante) siempre es necesaria la colaboración económica en un refugio, proponernos como voluntarios para pasear los perros refugiados o colaborar en tareas de limpieza, realizar cadenas solidarias para conseguir familias protectoras transitorias hasta la ubicación definitiva de una familia adoptiva, etc.
Pero creemos que solo debemos refugiar un perro cuando estemos seguros de que ese acto será un acto de generosidad Asia el para su bienestar, felicidad y salud.
Alejandra San Martín – Gabriel Rossetti. |
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